López-Sendón, J.L. (J. L.)
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- El correo electrónico en la consulta de Parkinson: ¿soluciones a un clic?(Elsevier, 2018) Estévez-Fraga, C. (C.); Sánchez-Díez, G. (G.); García-Ribas, G. (G.); Masjuan-Vallejo, J. (J.); Martínez-Castrillo, J.C. (J. C.); Alonso-Cánovas, A. (A.); Aviles-Olmos, I. (Iciar); Crespo-Araico, L. (L.); Agüero, P. (P.); Viedma-Guiard, E. (E.); López-Sendón, J.L. (J. L.); Palacios-Romero, M.L. (M. L.)Introducción: La problemática de los trastornos del movimiento (TM) es compleja y la duración y frecuencia de las consultas presenciales puede estar limitada por problemas de espacio y tiempo. Analizamos el funcionamiento de un servicio de atención por correo electrónico institucional para médicos de Atención Primaria (MAP) y pacientes en la Unidad de Trastornos del Movimiento (UTM). Métodos: Se revisaron retrospectivamente los correos electrónicos enviados y recibidos en un periodo de 4 meses, un ano˜ tras su implantación. La dirección se proporcionaba en consulta y mediante sesiones informativas a los MAP del área. Se analizaron datos clínicos y demográficos de los pacientes, tipo de interlocutor, número de consultas, motivo y actuaciones derivadas de ellas. Resultados: Del 1 de enero al 30 de abril de 2015 se recibieron 137 correos de 63 pacientes (43% varones; edad 71 ± 10,5 anos) ˜ diagnosticados de enfermedad de Parkinson (76%), parkinsonismos atípicos (10%) y otros (14%), y se enviaron 116 respuestas. En 20 casos (32%) fueron redactados por el paciente, en 38 (60%) por sus familiares y en 5 (8%) por MAP. Los motivos de consulta fueron clínicos en 50 casos (80%): deterioro clínico (16; 32%), nuevos síntomas (14; 28%), efectos secundarios o dudas sobre medicación (20; 40%). Como consecuencia, se adelantó una cita programada en 9 casos (14%), mientras que el resto se solucionaron por correo electrónico. En 13 (20%), el motivo de consulta fue burocrático: relacionado con citas (11, 85%) y solicitud de informe (2, 15%). La satisfacción fue generalizada, sin constituir una sobrecarga asistencial excesiva para los facultativos responsables.
- Classification, prevalence, and outcomes of anticancer therapy-induced cardiotoxicity: the CARDIOTOX registry(2020) Cardinale, D. (Daniela); González-Costello, J. (José); Rodríguez-Rodríguez, I. (Isabel); Lyon, A.R. (Alexander R.); López-Fernández, T. (Teresa); Feliu-Batlle, J. (Jaime); Farmakis, D. (Dimitrios); Gómez-Prieto, P. (Pilar); González-Juanatey, J. R. (José Ramón); Zamora-Auñon, P. (Pilar); Cadenas-Chamorro, R. (Rosalía); Martínez-Monzonis, A. (Amparo); Buño-Soto, A. (Antonio); Canales-Albendea, M. A. (Miguel Ángel); Álvarez-Ortega, C. (Carlos); Albaladejo, A. (Ainara); Serrano-Antolín, J. M. (José María); López-Sendón, J.L. (J. L.); Mediavilla, G. (Guimoar); Rodríguez-Fraga, O. (Olaia)Aim: Cardiotoxicity (CTox) is a major side effect of cancer therapies, but uniform diagnostic criteria to guide clinical and research practices are lacking. Methods and results: We prospectively studied 865 patients, aged 54.7 ± 13.9; 16.3% men, scheduled for anticancer therapy related with moderate/high CTox risk. Four groups of progressive myocardial damage/dysfunction were considered according to current guidelines: normal, normal biomarkers (high-sensitivity troponin T and N-terminal natriuretic pro-peptide), and left ventricular (LV) function; mild, abnormal biomarkers, and/or LV dysfunction (LVD) maintaining an LV ejection fraction (LVEF) ≥50%; moderate, LVD with LVEF 40–49%; and severe, LVD with LVEF ≤40% or symptomatic heart failure. Cardiotoxicity was defined as new or worsening of myocardial damage/ventricular function from baseline during follow-up. Patients were followed for a median of 24 months. Cardiotoxicity was identified in 37.5% patients during follow-up [95% confidence interval (CI) 34.22–40.8%], 31.6% with mild, 2.8% moderate, and 3.1% with severe myocardial damage/dysfunction. The mortality rate in the severe CTox group was 22.9 deaths per 100 patients-year vs. 2.3 deaths per 100 patients-year in the rest of groups, hazard ratio of 10.2 (95% CI 5.5–19.2) (P < 0.001). Conclusions: The majority of patients present objective data of myocardial injury/dysfunction during or after cancer therapy. Nevertheless, severe CTox, with a strong prognostic relationship, was comparatively rare. This should be reflected in protocols for clinical and research practices.